AComo miembro habitual del Supercross americano, Cooper Webb comienza esta temporada con claridad, motivación y una clara ambición: estar en la lucha por el título de principio a fin. El vigente campeón de la categoría reina es consciente de la intensidad de la competición actual, donde cada detalle cuenta. Para su patrocinador, 100%, Webb concedió una entrevista a uno de sus mayores rivales, Jett Lawrence.

"No diría que les tengo miedo a mis oponentes, pero sí que me hacen mejorar. Suben el listón", explica Webb. Esa feroz competencia, con Jett Lawrence como uno de los pilotos más destacados, ha cambiado claramente el panorama del Supercross. "A menudo he bromeado diciendo que sin Jett, probablemente tendría más victorias o títulos", dice Webb con franqueza.

Tras unas vacaciones invernales notablemente cortas, el estadounidense mantiene la calma. "Apenas tuvimos tiempo de recuperar el aliento y tuvimos que volver al trabajo", afirma. Sin embargo, su hambre de victorias está volviendo con naturalidad. Su principal objetivo es claro: correr una temporada completa sin lesiones. "Lo más importante es correr todas las carreras y no perderme ninguna".

En cuanto al campeonato estadounidense, Webb lo tiene claro: el nivel es excepcionalmente alto. "Hay fácilmente diez pilotos capaces de ganar una final cualquier noche. Lo que yo aporto es constancia. Competir por el campeonato en las 17 carreras es crucial".

A pesar de su experiencia, la tensión sigue siendo palpable. "Todavía siento mariposas en el estómago antes de una carrera. Incluso hace poco, cuando lideraba una manga, sufrí una contractura grave en el brazo. Ese nerviosismo forma parte de ello, y eso es precisamente lo que me encanta de las carreras". Para Webb, conducir al máximo nivel sigue siendo un privilegio. "Poca gente puede llamar a esto su trabajo. Hay que disfrutarlo, porque no dura para siempre".